Hay cosas que no se pueden decidir alegremente.
jueves, 9 de agosto de 2012
lunes, 30 de julio de 2012
El valor, el precio y la madre que los parió.
Es
como escuchar u oír. Hace mucho tiempo que se intenta confundir su significado
y hasta cierto punto nos lo hemos creído hasta que hemos descubierto, que la
diferencia entre lo que hemos pagado y su precio real es la puñetera burbuja.
Claro
que depende de quién lo interprete. Si es quien ha hecho negocio vendiendo mas
caro que su precio real, porque ha convencido al comprador que su valor era mas
alto, este diferencial se ha convertido en ganancias.
Lo
malo, es que cuando la rueda se pone en marcha, aquel que vende y recoge
dinero, intenta hacerlo de nuevo comprando por encima del precio real, para
volverlo a vender con un diferencial mayor.
Si
a esto le sumamos el crédito injustificadamente fácil, que incentivaba estas
transacciones, estamos haciendo un globo tan grande, que cuando ha explotado,
nos ha salpicado a todos. A los que comprábamos, a los que vendíamos, a los que
dejaban el dinero sin pensarlo,… la cuestión era darle inercia a la rueda,
hasta que ha dejado de moverse.
Y
ahora qué.
Ahora
nadie es culpable, y nos ha quedado una cara de despilfarradores convulsivos,
por acabarnos creyendo que todo el monte era orégano.
Ahora
toca arreglarlo. Lo malo es que quienes dictan las reglas del juego son quienes
nos reprochan con cierta sonrisita debajo de la nariz, que en este país se haya
trabajado al día, sin pensar en épocas de vacas flacas. Y lo peor es que tienen
razón.
Y
para resolverlo ¿cómo lo vamos a hacer?. Primero castigan al país con remedios
que nos pueden hacer retroceder el reloj de nuestro falso bienestar varias
décadas, para hacernos ver que no estamos donde creemos que estamos.
Me da miedo lo que viene a continuación, el "después
ya veremos".
lunes, 23 de julio de 2012
¿Cuáles son las reglas del juego?
Lo
malo de vivir con la necesidad de estar informado, es que acabas estándolo.
Cubres
esa imperiosa necesidad devorando emisoras de radio, periódicos, noticieros de
TV, twitter, linkedin y cualquier cosa que ayude a rellenar cualquier hueco
susceptible de ser rellenado con una noticia mas.
Lo
que también es cierto, es que tiendes a contrastar y a rebuscar en los medios
gente con opinión, aunque no esté necesariamente de acuerdo contigo, para que
observando y cruzando puntos de vista acabes teniendo ideas propias en este mar
profundo de las opiniones.
Lo
que he observado es que lamentablemente ahora todos desconocen las reglas del
juego. Salvo raras excepciones, hablan alegremente de Prima de Riesgo, las
fluctuaciones del IBEX, de los intereses por la venta de Deuda del Estado,
Rescates,… y además sin demasiados conocimientos sobre lo que puede o no puede
hacer el FMI o cualquier organismo financiero, sin dejarse atrás las Agencias
de Calificación y toda la maraña ingente de estamentos e indicadores que se
dedican a acorralar, como si se tratara de ovejas enviadas a un redil. Por
mucho que intentemos esquivar el camino, ya está marcado.
Lo
malo de este asunto es que lo que interesa es que continuemos en el camino, sin
acabar de llegar a destino, porque sino, dejará de haber posibilidades de
especular como hasta ahora, con todo un país.
Aquí
es cuando me detengo, porque la verdad es que tampoco sé donde llegará mi
reflexión.
Como
cualquier hijo de vecino, se me ocurre pensar en cómo hemos llegado a este
punto. Aquí es donde se me abre un nuevo camino en el que deberíamos hacer un
ejercicio de introspección y analizar la gran pregunta ¿dónde hemos fallado?.
Y
donde hemos fallado, fundamentalmente, es en haber aceptado el Sistema, sin
hacer lo que se debería hacer con cualquier empresa: evolucionar y mejorar.
Hacer el ejercicio de “prueba y error” y ponerle remedio cuando tocaba.
Ahora,
personas que habían trabajado para Lehman Brothers, o Goldman Sachs, ocupan
sillones relevantes en las decisiones económicas de gobiernos como Grecia,
Italia y España, y dirigen los destinos de estos países muy tocados por el dedo
maldito de las Agencias de Calificación.
Mientras,
los ciudadanos que queremos estar informados, no nos queda mas remedio que
acudir a las opiniones de “entendidos” en cuestiones macroeconómicas, que se
dedican a opinar, pero que lo hacen desde cierto conocimiento de causa y
capacidad de análisis técnico (que no político).
Pero
la verdad es, que en lo que siempre ha funcionado, que es aquello de
acción-reacción, ahora tiene despistados a todos.
Las
reglas del juego han cambiado y aquellos que mueven las fichas, no conocen
estas reglas. Ya nada ocurre como está previsto.
Lo
terrible de todo ello, es que los ciudadanos empiezan a estar cansados de tanto
desprecio, retroceso e incapacidad por retomar las riendas de todo esto.
Esto
no hay quien lo arregle si no se reescriben las reglas del juego, y no se para
los pies a quien se las está inventando sobre la marcha, y que consigue no llevarnos
a ninguna parte y como dice el dicho “a río revuelto, ganancia de pescadores”.
lunes, 16 de julio de 2012
Hasta dónde llega nuestra capacidad de hartarnos
Hoy
me he descubierto tomando mas de un café en la cafetería cercana a mi casa. Me
he leído dos periódicos sin apenas darme cuenta que me zampaba los cafés sin
piedad.
No
esperaba encontrar ninguna noticia agradable ni motivadora, ya que ni tan solo
las que lo intentan, lo son.
Ni
tan solo la situación de violencia física y verbal que nos transmiten en los
rotativos sobre cualquier otro lugar del mundo, ahoga el “llanto” de decrepitud que grita la
situación de nuestro país.
Los
ciudadanos ya hemos entendido que no se trata de cambiar las caras de quien
gobierna, ya que no tan solo no han cambiado las perspectivas de futuro, sino
que se aventura que nos dirigimos de forma constante al abismo. Uno de esos abismos que no se ven
pero que se intuyen.
Y
lo peor es que como los grandes temas financieros y económicos no se deciden ni
en Europa, sino que están en manos de los “Mercados” y por lo tanto los gobiernos no tienen
ni idea de cómo controlarlo, han decidido apretar las tuercas en aquellos temas
que mas definen la política de uno u otro partido grande del Estado: el “jacobinismo”
y la recentralización.
Con
excusas fundamentadas en las consignas mas casposas que se les ocurren, siguen
estropeando una y otra vez la convivencia, con decisiones que por injustas y
malintencionadas, intentan que tengan mas “volumen y eco” que cualquier otra cosa que ocurra
en la realidad del país.
Yo
seguía bebiendo el café, sin acordarme que me quedan menos de 10 euros en el
bolsillo para darme este “capricho” del café durante esta semana, que no sé
cuánto me van a costar los medicamentos que voy a ir a buscar mañana, que no sé
cómo voy a atender el recibo del préstamo, que ya se me acabó la prestación del
desempleo, que no sé cómo voy a poner gasolina al coche para ir a Barcelona a
la entrevista de trabajo (en la que me van a rechazar porque tengo mas de 50 años), y tampoco cuánto me va a costar aparcar en esa ciudad a 40 kilómetros de donde vivo. Y ya no
pienso en comer, porque los tres que vivimos en casa dependemos de un sueldo de
un trabajo que contratan un día antes y descontratan un día después.
Y
además, descubres que el gobierno central nos recuerda que somos un país de
personas con capacidad de sacrificio y que las medidas que se toman, lo hacen para
tener un futuro mejor y en beneficio de todos (?).
La
situación descrita no es ficticia. La situación descrita empieza a ser común entre
mucha gente cuyo hartazgo empieza a mostrar signos de evidencia.
(Nota del autor: Esta historia de ficción está inspirada en la realidad. Los personajes son reales, aunque no responden a la historia de nadie en concreto)
(Nota del autor: Esta historia de ficción está inspirada en la realidad. Los personajes son reales, aunque no responden a la historia de nadie en concreto)
lunes, 25 de junio de 2012
La mala fama del marketing multinivel
Ciertamente
el marketing multinivel se ha ganado a pulso mala fama. No es extraño que mucha
gente lo relacione con aquello de los ejercicios piramidales en los que si
enviabas una moneda y por pura progresión geométrica recibías en tu casa una ”fortuna”
(?)
Normalmente
se tiene tendencia a pervertir las palabras para ponerlas a favor de las ideas,
sin importar cómo acabe transformándose el mensaje. Aunque acabe siendo una
caricatura de la realidad.
Seguro
que mas de uno relaciona el marketing multinivel con una simple estafa de una
pandilla de aprovechados que acabarán embolsándose dinero por ser hábiles
vendedores de mantas, con una capacidad innata para deslumbrar.
Bien,
pues ya es hora de romper ese mito.
Si
pudiéramos simplificar una descripción que se acercara al máximo a la realidad,
podríamos ver las grandes ventajas de este tipo de negocio para aquellos que
les gusta vender y que quieren sentirse apoyados por las marcas y la empresa.
Es
un una fórmula brillante para construir una estructura de relaciones que
permite generar ventas y clientes fieles.
En
un momento difícil para encontrar trabajo, aquellos que encuentran un equipo
entusiasta cuyo camino es honesto y que lo que quieren es tener clientes y
generar ventas que les permitan complementar sus ingresos, lo mejor que les
puede ocurrir es encontrar el equipo humano, la estructura de trabajo y los
productos para representar, que den respuesta a sus ambiciones y ganas de
progresar profesionalmente.
Hay
empresas como Paradigmateam que lo hacen y ayudan a que sea así. Un equipo de
personas de todos los territorios, cuyo cometido es hacer clientes que les
compren de forma habitual. Y que sea así porque les gustan sus productos y
porque la calidad humana y profesional de sus miembros es exquisita.
Para
ello, les apoya con formación continuada. Una formación que va desde la mas
técnica a la específica de los productos de su catálogo.
Es
importante saber que para jugar al golf se necesita una pelotita blanca y unos
palos para darle a la pelotita y lanzarla lo mas cerca posible. Es interesante
saber qué hace cada palo, cuántos hoyos y todo lo relativo a este deporte.
Pero
también es importante saber cómo posicionar el cuerpo. Cómo balancear el palo,
Cómo decidir el golpe. Cómo imaginarse la trayectoria,… en fin: la técnica.
Por
lo tanto una empresa fiel con sus principios, hace una labor de coaching que
permite a aquellos que forman parte del equipo, saber que están apoyados en
todo momento por personas que les pueden ayudar a que sepan tomar las decisiones
adecuadas, saber tratar a los clientes, mejorar sus ventas y sentirse parte de
un equipo poderoso de profesionales.
martes, 8 de mayo de 2012
La teoría de la implosión española
A
estas alturas ya nadie duda que estamos en un proceso de “rompernos hacia
adentro” y que el ruido y las consecuencias de algo así, queda en el interior
de nuestro sistema político, financiero y de estructura del Estado.
Y
curiosamente, algunos países que llevan años haciendo bien su trabajo, y que
han visto como aquellos que se incorporaban a la UE se han dedicado a dilapidar
los fondos que prestaron los primeros, con la intención de acercar lo mas
posible las nuevas economías locales a las suyas, ahora tan solo les queda
protegerse de las consecuencias de una “explosión” del Sistema, procurando que
si estalla algo, que estalle hacia adentro y no hacia afuera.
Es
como si nos pusieran un arma en la mano, con la intención de que nuestra
conciencia nos obligara a un pseudosuicidio colectivo, el de todo un país.
Los
políticos se han de poner al día inmediatamente, y que cuando se miren al
espejo no se vean con “lechuguillas” (cuellos de lienzo como el de “El
Caballero de la Mano en el Pecho”). Están atrapados en los conceptos mas
jacobinos y anticuados de una época que ya pasó.
Si
hablan de gobernar España, y la entienden como un territorio desde donde crecer
y prosperar, que no se dediquen a ahogar los recursos que permiten que los
territorios crezcan y evolucionen, quitándoles el pie del gaznate y ayudando a
que mejore todo, y no a intentar volver a tiempos pasados y casposos.
Es
hora de ayudar a aquellos territorios que hacen sus deberes y hacer posible una
evolución en positivo, y no esconderse en actitudes y estrategias que rozan el
esperpento, como el de la centralización (que ya sabemos que no funciona) o el
de universalizar todo lo que se pueda a troche y a moche.
Y
ahora que hay excusas para todo, que nos vienen en forma de imposiciones y
fórmulas de desaceleración, como se tendrá que buscar culpables, los buscan en
casa, y ahí, ya estamos poniendo la mecha para que después con cualquier
chispa, se encienda e implosionemos irremediablemente.
miércoles, 11 de abril de 2012
Soy catalán. ¿Algún problema?
No
hay nada mas infame, que destruír los significados de las cosas, pervirtiendo
mensajes, conceptos e ideologías.
Si.
Yo soy nacionalista. Y nacionalismo no es otra cosa que creer en la identidad
de un colectivo, que por sus costumbres, forma de ser y organizarse, por su
lengua y su cultura y sobre todo, por la manera de concebir sus relaciones con
los demás, se entienden corporativos y se identifican como tales.
Cualquier
otra manera de entenderlo, sobre todo cuando se adjetivan (separatistas,
racistas, anti-no-se-qué,…), ya se intenta demonizar que te sientas parte de
algo. Sobre todo, aquellos/as que se dedican a dar a entender que un colectivo
no tiene derechos y que el suyo los tiene todos porque son mas grandes y
ganaron una guerra, entonces ya empezamos a incomodar y a intentar mostrar una realidad
engañosa sobre un territorio, para pervertir
la convivencia, y hacer irrespirables las relaciones entre un colectivo
y el otro.
Y hay cosas que se han convertido en normales, porque lo son. Nadie las ha impuesto, sino que han dejado de ser perseguidas como anómalas. La lengua, la cultura, las instituciones, los símbolos,...)
Y hay cosas que se han convertido en normales, porque lo son. Nadie las ha impuesto, sino que han dejado de ser perseguidas como anómalas. La lengua, la cultura, las instituciones, los símbolos,...)
Pues
si, yo soy nacionalista. Pero uno de estos nacionalistas en los que mi padre
era aragonés, mi madre catalana y me hacen sentir vergüenza ajena cuando
escucho estupideces de algún político de las derechonas mas rancias de España,
que es cuando no me siento para nada identificado con su idea de país.
Y
vamos a distinguir entre ser de derechas y ser de la derechona. También caben
las realidades de lo que significa ser de derechas en un país comunista o en un
país capitalista. Ya saben que con la palabreja “derecha” se definen los
conservadores, y de haberlos los hay comunistas y capitalistas. En China la
derecha serían los comunistas y en España no (para poner un ejemplo).
El
partido que actualmente gobierna en la mayoría de “los gobiernos” autonómicos y
en España, tiene el gran problema de haber aglutinado excesivas sensibilidades
de derechas y de derechonas intolerantes. Incluso a los de derechas que les
cuesta admitir que lo son, dicen ser liberales, apropiándose de un concepto que no les define, y cuando en realidad están mezclados con
“neocons” que les encanta el “tea party” norteamericano.
No
hablemos de los partidos llamados de izquierdas, que hasta ahora se han
dedicado a plantear escenarios utópicos sobre convertirse en generadores de trabajo administrado por “papá
Estado” y otras sandeces, pensando que con actuaciones que apoyen al bienestar
de las personas con recursos públicos era suficiente para levantar el ánimo y
maquillar una situación insostenible. No han pensado en que la gran aspiración
de la gente es sentirse de clase media con
recursos ilimitados, y a eso han jugado los bancos con la connivencia financiera
internacional y además inventándose aquello de la capacidad de endeudarse. Que para
un particular era lícito en tanto y en cuanto para la administración pública lo
era a lo bestia.
Si,
soy nacionalista, y creo que la locura de confundir globalización con
universalización, nos ha llevado a una senda compleja, sobre la que no hay una
solución clara. Nos ha llevado a un momento en que lo que opinen nuestros representantes
públicos y nuestros países importa poco, porque los que realmente manipulan los
vaivenes financieros son quienes han convertido todo esto en un juego para
ganar dinero, importándoles un pito todo lo demás.
Y
no ha ayudado nada lo del “destino en lo universal” y lo de creernos que sólo
existen los caminos que nos muestran quienes gritan mas o quienes tienen la
posibilidad de que les escuchen porque ostentan un cargo institucional.
Pues
no. La cosa está muy mal, y si siguen considerando a los nacionalistas y al
autogobierno como los culpables de todo esto, que repasen las hemerotecas y que
observen que las cosas no son como intentan transmitir con reinterpretaciones que parecen una burla, sino que su intención es mas la de volver a subyugar
y a pisar los derechos nacionales de personas que no creemos en la España única,
donde no tenemos ninguna voz, ni la hemos tenido nunca. Donde están convencidos
que las reivindicaciones de Catalunya han sido una anécdota y una forma de
creernos algo que no vamos a tener nunca.
Y
acabo recordando de nuevo dónde estoy en todo este panorama: soy liberal,
socialdemócrata y humanista a partes iguales.
Y
soy nacionalista. Por cierto, y además me gusta tener opinión... ¿algún problema?.
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