lunes, 8 de abril de 2013

Margaret y Sara (DD.E.P.)


El azar ha querido que hoy hayan fallecido dos mujeres cuya importancia no va a pasar desapercibida.


Dos mujeres relevantes para el siglo XX y que han sido de gran importancia para demostrar la fuerza que tienen las mujeres, muy por encima de otras consideraciones. Está claro que hablar de ellas, ya es una demostración mas de que necesitamos resaltar sus virtudes por su condición de mujeres, ya que si hubieran sido del género masculino, seguramente no hablaríamos ni tan solo de coincidencia y muy probablemente habrían sido “portada” de los periódicos de mañana y poco mas.

En este caso, me resisto a no citarlas, por lo que han significado, cada una en su profesión y en la trascendencia que han tenido en la época.

Las dos nacieron con un año de diferencia y ambas fueron trascendentales en su profesión en momentos distintos.

Una actriz, Sara Montiel. Manchega. La primera actriz española que fue lanzada a nivel internacional, porque la mimó Hollywood, al amparo de la fascinación que sintieron por ella actores de relieve del momento. Quien consiguió que una película de bajo presupuesto la lanzara al estrellato en España (El último Cuplé) y que fuera adorada por multitud de fans incondicionales.

Una político, Margaret Tatcher. Inglesa. La primera y única mujer Premier británica. La llamada “Dama de Hierro” de profundas convicciones liberales y euroescéptica militante, dirigió el RU sin apartar la vista de sus profundas convicciones. No le tembló la mano en tomar decisiones muy contestadas.

Ninguna de las dos va a pasar desapercibida por la Historia, y ambas, por azar, han fallecido hoy, un lunes 8 de abril del año 2013.

Sin duda, la valentía de ambas y su capacidad de defender sus convicciones y su forma de ser, nos ha regalado con ejemplos de mujeres que han sido trascendentales en la reciente Historia Contemporánea.

Sirvan estas humildes líneas, escritas con todo mi respeto, para resaltar su condición de mujeres fuertes, con las que a pesar de que seguramente hubiera discrepado en mis convicciones y mi forma de entender la vida, no por ello dejo de reconocerles que han formado parte de la Historia del siglo XX.

Que ambas DD.E.P. 

martes, 2 de abril de 2013

Sigue habiendo demagogos y líderes de pandereta.


“Los exabruptos condicionales del saber onírico, son melísimas de las coyunturas anímicas, de tal modo, que el ejercicio de un albedrío ecuánime, jamás ejercerá privilegios circunstanciales..." 


Este texto, pertenece al “demagogo” de una obra de teatro de los años 70 del siglo pasado.

Cada vez que el personaje “largaba” cuatro o cinco frases ininteligibles, mas le aupaban, mas le aplaudían, mas le alentaban… “es un gran líder” (decían).

Hoy las cosas no han cambiado demasiado, si acaso la época y poca cosa mas.

Sigue habiendo demagogos y lideres de conveniencia, cuyo único cometido es tener entretenida a la gente. Esta claro que ya no pone nervioso a nadie que alguien, por tal de salir elegido, se base en dos bravatas, tres mensajes a medias, dos o tres titulares de descrédito al oponente y poca cosa mas. Porque de  soltar ideas solventes nada de nada.

Y si se ha de hacer cualquier cosa que no coincida con lo que prometimos, qué mas da, los apoyos incondicionales nos sostendrán. Da igual lo que digamos o lo que hagamos, nada nos compromete.

Y si la Carta Magna nos permite actuar impunemente, se trata de no cambiar ni una coma.

Es muy triste para alguien que es todavía un idealista, que defiende la democracia y apoya las causas justas, encontrarse en la encrucijada de poner en duda sus propias convicciones.

Sigo creyendo en el ser humano, a pesar de todos sus ruidosos errores, sus múltiples miserias y su consciente inconsciencia.

Pero a pesar de todo lo que me gustaría creer, sigue y seguirán existiendo múltiples formas de demagogia y de líderes de pandereta, mientras habrá otros que por mucho que lo intenten, no les escuchará nadie.

Y está claro que todos perdemos.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Los indicadores dicen que tenemos crisis para rato.


La poca vergüenza de algunos bancos ya llega a unos límites indecentes, cuando se atreven a anunciar sus bondades en un spot publicitario, en el que cuentan que van a dar crédito, que invitan a que sueñen con un coche nuevo, que aspiren a una nueva vivienda, que se atrevan con nuevos caprichos,… y que no duden que son un banco estupendo y saneado con fondos públicos, por lo tanto disponen de una solvencia incuestionable, porque nuestro gobierno no permitirá su bancarrota.

Mientras, en la calle una ingente cantidad de personas vulnerables, que ya habían depositado su confianza en ellos y en la gestión de sus ahorros, se han visto condenados a la miseria con la compra de productos financieros engañosos y denominados de forma morbosa “preferentes”, que nunca podrán recuperar.

¿¡Cómo caramba se atreven!?

Es exactamente lo mismo que nuestro Gobierno, instalado en el “orgullo nacional” se cree sus propias consignas aunque la realidad les dé indicadores que “gritan” unos resultados distintos y por tanto unas consecuencias peores.

Vamos mal.

En España nunca se ha entendido de qué va esto de la Unión Europea. Mientras tres o cuatro países de Europa han “regalado mucho dinero” durante años, a muchos países del sur del continente para que se pusieran al día en infraestructuras y condiciones sociales que permitieran acercar las condiciones de los europeos del norte con los europeos del sur, en países como el nuestro hemos seguido creyéndonos que convertir un AVE en un tren de cercanías era lo que tocaba. O construir aeropuertos donde no hacen falta, o invertir en piscinas olímpicas y auditorios en pueblos de 2.000 habitantes, o generar el falso espejismo de creación de empleo insuflando funcionarios en el Sistema, en lugar de incentivar la iniciativa privada.

Claro. Ahora que los que ponían el dinero se han cansado y han dejado que caiga todo, en los países que se han acostumbrado a que entrara el dinero y gastarlo sin contemplaciones, todo se está yendo a ese abismo al que no le vemos el fondo.

Los países “ponedores”, saben que se les hunde el invento del “euro” si mantienen el en “Sistema” a países tóxicos. Y si quieren mantener esos países que hace muchos años hacen mal sus deberes (no ha importado el color del partido), les dicen que les van a dejar dinero, pero que lo tienen que devolver y que no se fían de su palabra. Solo se fían de sus recetas para convertir un país insolvente en uno de solvente... (perdonen ustedes que me aparezca cierto “rictus” de incredulidad en mi cara). Y ahí estamos.

España sigue diciendo que no necesita dinero porque así no estará en manos de sus recetas financieras, pero los “ponedores” no van a permitir que la toxicidad de un país en bancarrota les acabe hundiendo el Sistema Euro.

Mientras, nuestro Gobierno tiene en marcha el ventilador para esparcir las culpas por todas partes, en cuanto desde Madrid siguen provocando un agujero inmenso (3/4 partes del total, para ser mas precisos) en el que lejos de ser conscientes de que necesitan la ayuda de todos, siguen actuando de forma jacobina y soberbia, con todos los territorios que no piensan como ellos.

Como no lo entiendan, vamos directos a algo que no va a acabar bien.

martes, 5 de marzo de 2013

El miedo al ejercicio democrático


Nunca nos podremos ni tan solo plantear que vamos a hacer algo mas de lo que en realidad podemos. Nuestros límites existen, pero debemos ser rigurosos con el análisis de lo que somos capaces de hacer.

Esto me recuerda la historia del domador de pulgas. Realmente consistía en dejarlas saltar hasta donde pudieran. El siguiente paso consistía en ponerles un obstáculo en la altura, y que se dieran un trompazo. Cuando en dos o tres intentonas, su salto provocaba un nuevo golpe, dejaban de saltar mas arriba y sólo lo hacían hasta el obstáculo. 

En realidad el domador tan solo les ponía límites. No alentaba el salto.

Estamos inmersos en una sociedad que nos pone límites, que gestiona legalidades en función de sus verdades indiscutibles y que impide desarrollar las capacidades de la gente.

Es triste darse cuenta de este asunto, a base de golpearte insistentemente contra el límite que impone el “domador” o el “garante” de legalidades discutibles, si se plantean en este momento del tiempo y no si se entienden como aquellas verdades que se forjaron en virtud de un acuerdo territorial, una guerra perdida/ganada o unos “derechos” dudosos.

En realidad se trata de la subyugación de las voluntades de la mayoría de los ciudadanos, para que según quien, siga teniendo unos “derechos” que ya nadie comprende ni reconoce.

Ha llegado el momento de poner la situación en manos de la democracia. De la voluntad de la mayoría. Y eso no quiere decir en favor de nadie que quiera imponer nada, sino de la capacidad que tengan unos y otros de convencer y no de imponer un criterio. Y que se sometan al resultado.

En uno de los lados de la mesa, hay quien niega, maltrata y subyuga, en lugar de demostrar que la situación es mejor con sus condiciones, que los ciudadanos están mas arropados con ellos, o que  son respetuosos con la voluntad de la mayoría.

Es hora de que se pongan a prueba los mecanismos democráticos, y estos no consisten en encontrar excusas para que la gente no los practique, sino en facilitar su ejercicio.

miércoles, 20 de febrero de 2013

Todos pringados en el pastizal


Pues si. Esta vez parece ser que todos han decidido sacarse los ojos y por tanto, aquellos informes y contrainformes con los que presumiblemente amenazaban a su contrincante con desvelar, están saliendo a la luz a lo “bestia”.

Y en estos momentos, cuando la clase política, las Instituciones y demás gente que vemos a diario en las noticias esgrimiendo “sus razones” para gobernar como gobiernan, parece ser que escudándose en éstas había mucho mas. Desde temores de que aireen según que trapitos, a escoger qué dosier van a lanzarle a la cabeza al contrincante.

Esto es ya una guerra abierta, en la que cada uno de ellos conocen su propio objetivo. Y la verdad es que me temo que son auténticas nubes de polvo para que no veamos qué caramba está sucediendo.

Y en este punto ya he dejado de creer en las razones que argumenten cada uno de los protagonistas de todos estos affairs lanzados a los medios de comunicación, dosificados en los momentos temporales que mas les convienen.

La gente está harta.

Los ciudadanos ya no nos creemos a nadie, hasta que sean capaces de sentarse alrededor de una mesa TODOS, pero TODOS, y con luz, taquígrafos, micrófonos a la vista, papel y boligrafo, se comprometan a no seguir por este camino y a apartar de él a aquellos que han hecho de estas prácticas algo asquerosamente normal.

Nunca he creído que la democracia sea perfecta, pero tampoco he creído en otra forma de administrar socialmente un colectivo. Y me da lo mismo si se trata de una ONG, de un club deportivo, de una ciudad, de un país o de un continente. Nadie amparado en una especie de creencia ciega en que sin preguntar y solo con su intuición, está representando a la mayoría, un personaje asi, NO debería tener el aval ciudadano para nada de nada. Qué miedo tenemos a preguntar?. Qué tememos? Un resultado adverso a nuestra opinión?... y qué?!

O creemos en la democracia o no creemos en ella. La democracia no ha de tener límites, no se les puede poner puertas al campo y nadie tiene derechos por encima de la voluntad de la mayoría.

domingo, 10 de febrero de 2013

Alucinante: 1 sujetador talla 105 copa E a 1,90€


Es que si lo piensas un momento: no es posible. O se han equivocado o es una prenda mal hecha.

Normalmente los tejidos y los elementos para construir una prenda de ropa, pueden ser muy (pero que muy) baratos. Pero todo aquello que se necesita para diseñar, hacer el desarrollo de patrones, preparar, coser, envasar, distribuir y que llegue a las manos de la consumidora, aunque sea económico, también vale dinero. Y además la mano de obra. No tan solo quien cose, sino quien diseña, quien corta, quien lleva el camión, el contenedor, el combustible, los vendedores, los gastos generales del equipo, situarlo en la estantería,… incluso la etiqueta, la tinta de marcar el precio,…

¿Por qué el precio es de 1,90€? ¿Cómo es posible?.

No voy a caer en el recurso fácil de pensar (como es lógico por otra parte), que aquellos que pueden hacerlo pagan menos impuestos, que lo han comprado a peso, que quien lo ha construido lo ha hecho en condiciones de esclavitud, que todo lo trabajan en B, y un sinfín de justificaciones (lógicas, insisto), que para mi, siguen sin justificar que una pieza como esta pueda acabar en una estantería con un precio de venta al público de 1,90€

Total, ya vale de quejarnos. Tal vez será mejor que la Administración se ponga las pilas, y que mas que castigar a aquellos que lo hacen todo legalmente, procuren quitar peso a los impuestos y empiecen a premiar a quien lo hace bien y a castigar a quien lo hace mal.

Todos aquellos/as que tienen un pequeño negocio de confección o que trabajan desde casa, la Administración los penaliza hasta ahogarlos en impuestos y cargas económicas que les impide realizar su trabajo a precios competitivos y por lo tanto acaban cayendo en lo que les exige “el mercado” tal y como ahora se entiende que se ha de hacer: trabajar con el riesgo de estar fuera de la Ley para obtener unos  ingresos ridículos.

Mensaje a la Administración: están conduciendo el país hacia una forma de entender la forma de comprar y de vender, que no tiene futuro. Están castigando a quien tiene ganas de salir adelante y premiando los sujetadores a 1,90€

¡Hagan algo ya!